Contemplación

Si tuviera que enseñar 2 herramientas en el mundo a mis hij@s. Esas serían la capacidad de auto-observación y la práctica de pequeños actos de amabilidad.

Creo que la mayor parte del mensaje esencial de las religiones es ese. Simple y llanamente, cuida tu mente y cuida de los demás.

Tod@s necesitamos herramientas prácticas y sencillas con las que mejorarnos y contribuir más y más a nuestro bienestar y al bienestar colectivo. En los pequeños gestos y en la meditación encuentro un campo infinito de práctica, aplicable a cualquier momento y lugar de mi vida.

corazon-mundo

¿Qué meditación? ¿Qué pequeños gestos?

Creo en las herramientas universales, herramientas que cualquiera puede utilizar. Si nazco en la India es muy probable que sea Hindú. Si nazco en Madrid, es más probable que sea Cristiano. Pero,  ¿Me hace mejor persona nacer en un sitio o el otro? Las personas buenas son personas buenas, más allá de su religión, normalmente determinada por su lugar de nacimiento.

Resumiendo mucho, por eso creo que cualquier herramienta de transformación debe ser igualmente aplicable por un cristiano, un hindú o un mohicano.

He tenido la suerte de conocer ambas herramientas a través de nobles amig@s que me han inspirado con su ejemplo vital. ¡Qué maravilla convivir y observar a alguien que tiene la mente preclara! ¡Qué maravilla aprender de alguien de quien fluye la amabilidad como un río imparable y gentil! Ejemplos inspiradores me han llevado a participar y promover proyectos como las smile cards o los retos de 21 días, proyectos dirigidos a la promoción de una cultura de la amabilidad.

Ejemplos inspiradores me han llevado también a profundizar en mi propia transformación personal a través de la meditación vipassana, una técnica no sectaria de concentración de la mente, autoobservación y generación de buenos sentimientos hacia los demás.

¡Gracias a tod@s los que vivís la vida con plenitud, por vosotr@s estoy en este bello camino!